Este año ha sucedido.
Me ha llegado la compañera de Tecnología (IES Schamann) y ha preguntado:
"Oye, ¿tú conoces el Ubuntu ese?".
Y yo "me suena".
Y ella "es que hemos puesto un libro de tecnologías y no se da Windows y Office, sino Ubuntu y OpenOffice".
Y yo "creo que ya lo tienes instalado en el aula, ¿lo sabes usar?".
Y ella "¡Genial! No, no lo sé usar, pero por lo que he visto en el libro es lo mismo que XP, así que ya me arreglo".
Total, tantos años para descubrir que lo que vaticinábamos Antonio Quesada y un servidor, lo he visto cumplido el 12 de septiembre de 2008, a saber: que si los usuarios no se forman en el colegio, no usarán otras alternativas nunca.
Estos niños serán la primera generación que no reciba informática con Windows.
Otro granito de arena para el software... bueno, para el software ese que no hay que pagar. O algo así.
Y para la libertad esa, que es tan libre, tan libre, que para ser libre tiene que ser como yo digo. Pero claro, digo yo que, si es como yo digo, ya no es libre, sino como yo digo.
Porque claro, una cosa es la libertad y otra que la gente vaya creyendo que su equivocado concepto de libertad es respetable.
De ahí pasamos a que una cosa es la libertad y otra el libertinaje. O algo así.
Yo es que, como soy un simple profesor de letras, me lío con todo este tema de la informática.
¶